El paquete de galletas
Corrían los años 80’s, inicie estudios para prepararme para un Instituto Armado, del cual no diré su nombre. De mi querido Chaclacayo salía a las 6:30 am para llegar a las 8:00 am a Lima donde quedaba la Academia Militarizada. Fue así, que sucedió un día, llegué temprano y encontré la Academia cerrada, entonces me senté en la vereda de aquella calle solitaria por ese momento. Comencé a revisar mis cuadernos. Y de repente se me acerco una señora mayor con trenzas y pollera. Se notaba que era de la sierra. — Joven puede cuidarme mi carretilla. — Sí, le conteste sin titubear. — Gracias, ya regreso. Y se fue alejando por la vereda hasta que la perdí de vista. Así fue, que me quede al lado de la carretilla cuidándola celosamente. Y el tiempo fue pasando y la calle solitaria empezó llenarse de alumnos de aquella academia. Y abrieron la puerta y yo comencé a impacientarme, pues la Sra. de la carretilla no aparecía por ningún lado. Y y...